Varicocele

El varicocele es una vena del testículo y escroto que puede ocasionar dolor, atrofia testicular (disminución de su tamaño) o problemas de fertilidad. Las venas tienen válvulas que permiten que la sangre viaje en dirección ascendente para permitir el paso de la sangre de los testículos y el escroto de regreso hacia el corazón. Cuando estas válvulas fallan, la sangre  se estanca y dilate las venas alrededor del testículo en el escroto para ocasionar un varicocele. La cirugía abierta, realizada por un urólogo, es el tratamiento más común para varicoceles sintomáticos. La embolización del varicocele, tratamiento no quirúrgico realizado por un radiólogo intervencionista, es tan efectiva como la cirugía con menos riesgo, menos dolor y menor tiempo de recuperación. Los pacientes que están considerando el tratamiento quirúrgico también deben de obtener una segunda opinión por un radiólogo intervencionista para asegurarse que conocen todas las opciones de tratamiento.

Prevalencia

Aproximadamente 10% de todos los hombres tienen varicoceles – dentro de de las parejas infértiles la incidencia aumenta hasta un 30%.

La edad más común de presentación es entre los 15-35 años.

Entre 70-80,000 hombres se realizan cirugía abierta de varicocelectomía anualmente.

Síntomas

Dolor. Los pacientes refieren un dolor sordo y persistente cuando han estado sentados o de pie durante largos periodos de tiempo. Típicamente, los varicoceles dolorosos son de tamaño prominente.

Problemas de fertilidad. Existe una asociación entre varicocele e infertilidad. Una disminución en la cuenta espermática, disminución de la movilidad espermática y un aumento en el número de espermas con deformidades, son algunos de los hallazgos asociados a varicocele. Algunos expertos creen que el varicocele ocasiona infertilidad porque aumenta la temperatura en el escroto y disminuye la producción de espermas.

Atrofía testicular. Disminución del volumen testicular es otro signo de varicocele. Frecuentemente, una vez que el testículo es reparado regresa a su tamaño normal.

Diagnóstico de varicocele

El diagnóstico es relativamente sencillo y debe ser realizado a través de examen físico o estudios de imagen.

  • La mayoría de ellos se presentan en el testículo izquierdo.
  • En el examen físico el escoto se observa como una bolsa de gusanos.
  • El testículo puede perder volumen en comparación con el testículo contralateral.
  • Cuando los varicoceles no son claramente observados, el flujo anormal de la sangre puede ser observado a través de un ultrasonido Doppler color  testicular.

Tratamientos

Actualmente existen dos opciones de tratamiento para hombres con varicocele: Embolización dirigida con catéter o la ligadura quirúrgica.

Embolización dirigida con catéter

La embolización dirigida es un tratamiento no quirúrgico, realizado de forma ambulatoria por un radiólogo intervencionista usando guía de rayos X para colocar los catéteres y otros instrumentos dentro del cuerpo. Utilizando sedación endovenosa y anestesia local, los pacientes están relajados y sin dolor durante el procedimiento que dura aproximadamente 2 horas.

Para el procedimiento, un radiólogo intervencionista realiza una pequeña incisión en la piel de la ingle o del cuello utilizando anestesia local, a través de la cual se introduce un pequeño catéter (del grosor de un spaghetti aproximadamente) hacia la vena testicular. Posteriormente se inyecta medio de contraste para visualizar las venas y embolizar el sitio exacto del problema. Usando coils, balones o partículas, el radiólogo intervencionista bloquea el flujo de sangre en las venas lo que reduce la presión en el varicocele. Una vez embolizada la vena el flujo sanguíneo se redirige por vías sanas.

Eficacia de la embolización de varicoceles.

La embolización es igual de efectiva para mejorar la fertilidad del hombre que la ligadura quirúrgica. En un estudio el 60% de los pacientes lograron concebir familia.

En otro estudio, la concentración espermática mejoró en 83% de los pacientes que se sometieron a embolización comparado con el 63% de aquellos ligados quirúrgicamente. Aquellos pacientes que fueron sometidos a ambos procedimientos mostraron una marcada preferencia para la embolización.

Tiempo de recuperación

·         Promedio de 1 a 2 días para una recuperación completa después de la embolización, comparados a las 2 ó 3 semanas de la cirugía.

Beneficios del procedimiento por Radiología Intervencionista

·         Sin incisión quirúrgica en el área escrotal.

·         Tan efectivo como la cirugía, medido en mejora de la calidad del semen y tasas de embarazo.

·         Menor tiempo de recuperación, los pacientes son capaces de regresar a sus actividades inmediatamente y no necesariamente deben ser admitidos al hospital.

·         Un paciente que presente varicoceles bilaterales pueden ser reparados simultáneamente a través de un sitio de punción en la piel, comparado con la cirugía, la cual requiere 2 incisiones separadas en la piel.

·         No anestesia general.

·         No suturas

·         No infecciones.